VIDEO, YO VEO, AHECHA

VIDEO, YO VEO,  AHECHA
Edición de Brumaria 10, Madrid 2008

3/9/07

VIDEOTRAMA. VIDEOARTE Y NUEVOS MEDIOS EN PARAGUAY (1984-2004)

MUESTRA VIDEOTRAMA
Videoarte y nuevos medios en la escena paraguaya


(1984-2004)

Este texto desarrolla el guión curatorial de la muestra Videotrama, llevada a cabo en diciembre de 2004 en Asunción del Paraguay, en el Centro Cultural de España. Articulada temáticamente como una antología histórica del video y el arte digital en nuestro país, la exposición presenta un recorte parcial de su creación reciente, en un panorama comprendido entre 1984 y 2004. La intención esencial de este proyecto es nivelar el formato video y otras formas de subjetividad artística, lo que ha determinado iniciar un archivo de video y arte digital, así como el sitio de Internet
www.asuanima.net.
Este recorte agrupa trabajos de videoarte en sus versiones instalacionista, objetual y monocanal, así como obras de arte digital, entre animaciones digitales y net.art (sitios artísticos realizados en y para Internet). El video instalado se relaciona con el espacio, integrando al espectador y la obra, a veces en una exploración entre lo real y lo virtual, la cosa y la imagen; mientras que su presentación objetual (y cercana a la escultura), corresponde al soporte del televisor. Por su parte, el video monocanal se refiere a su exhibición normal en monitores o pantallas.
La unión de las palabras video y trama, que dan identidad a este proyecto, representaría un tejido imaginario y urdido en el marco del arte electrónico, tejido que, en la realidad paraguaya, es comparable a un diseño fragmentado, interrumpido por puntos y nudos esporádicos.
El videoarte y los nuevos medios electrónicos, como registros simbólicos contemporáneos, legitiman el compromiso del hombre con la imagen y continúan la historia de la representación visual humana en un esfuerzo actualizador referido al múltiple y complejo mundo de hoy y del que vendrá. En estos formatos se ofrece una estrategia de lectura induciendo la idea de un receptor antes que la de un espectador. El receptor construye con su participación procesos de significación.
Gracias a estos formatos, podemos complejizar nuestra percepción del flujo del tiempo y del sonido, luego del tradicional primado de la imaginería estática, y promover nuevos modelos de sincronización con la realidad mediante dinámicas abiertas y sensoriales amplias.

Contexto del video y el arte digital

Desde hace medio siglo, el video, los medios telemáticos y la tecnología digital proponen la activación de nuevas formas de representación en la historia de la cultura visual. Envueltos en la fascinación que gozan hoy día estos lenguajes aplicados al arte y la comunicación, ellos son capaces de detonar otras experiencias de sentido y comprensión del mundo (1).
La representación electrónica se encuentra inserta necesariamente dentro de un sistema de poder económico, poder que regula nuestras vidas desde el capitalismo globalizador e impone sus condiciones de deseo y consumo. El desafío del video y de los nuevos medios tecnológicos consiste en la posibilidad de utilizarlos estratégicamente buscando transformar los (d)efectos causados por la sociedad de la información, conociendo sus posibilidades y haciendo que sus imágenes funcionen como la “conciencia” de la TV y del cine comercial.
Muchos sostienen que la tecnología y el desarrollo de las máquinas, al provenir de los centros hegemónicos industriales, se convierten en elementos dominadores de nuestra especificidad cultural, constituidos mediante experiencias de segunda mano en una transculturación de signo mercantil. Sin embargo, como un intento de revulsivo crítico dentro del sistema, en estas artes se cultivan redes y espacios de representación capaces de nombrar con voz propia temas particulares y universales.
La interpretación formal y conceptual del video y los nuevos medios presenta numerosas cuestiones. La intersección entre arte, tecnología y comunicación permite a estas prácticas la privilegiada capacidad de manifestar de una manera inmediata los intereses artísticos de nuestro tiempo asignándoles un lugar reflexivo ubicado en las antípodas de la realidad interpretada según la TV o el cine, desde donde critica los patrones de la sociedad de consumo de la cual formara parte inicialmente. Para lograr sus fines, apelará necesariamente a estrategias propias eliminando la representación que incluya la narración y el entretenimiento -cuestiones propias del lenguaje televisivo o fílmico- y valorando, sobre todo, los aspectos formales y auditivos del medio. Igualmente, el videoartista puede apropiarse de imágenes del imaginario fílmico, televisivo, fotográfico y de cualquier medio de comunicación para obtener un producto que necesariamente reflexionará sobre sus fuentes.
El video -como descendiente polimorfo de la fotografía, del cine y la radio- enriquecido en los últimos años por el desarrollo tecnológico y la revolución digital y planteado como obra abierta al espectador, es una práctica relacional que privilegia la asociación y relación autor/público. Las instituciones y el mercado del arte han argumentado la existencia de una historia del videoarte, la cual determina su origen en torno a la obra de dos grandes creadores, figuras convertidas hoy en mitos: el coreano Nam June Paik (2) y el alemán Wolf Vostell (
3), ambos vinculados al grupo artístico Fluxus. El videoarte, con sus formas antimercantiles, contestatarias y experimentales, inicia sus pasos a contramano de las instituciones (cadenas de comunicación, museos, galerías) desestabilizando conceptos tradicionales del arte. La incidencia del carácter procesual de la obra de video, así como la participación del receptor, provoca la definitiva alteración del estatus vertical de su autonomía.
Sobre el arte digital y el net.art
Las imágenes de diseños, síntesis e infografías construidas mediante sistemas numéricos forman parte del arte digital, en el que el cálculo hace posible su realización. La transmisión simultánea entre las máquinas, debida a su eficiencia y velocidad, ha transformado profundamente la realidad. La actual tecnología digital permite la creación y manipulación de imágenes planas mediante procedimientos tales como el software o el photoshop, los cuales pueden ser guardados en CD ROM para su visualización en computadoras.
El net.art es el arte producido desde y para Internet, en constante reelaboración de contenidos marcados por un sentido crítico, sensible a la realidad social que aspira a una respuesta masiva. La interacción y el diálogo producidos desde el net.art persiguen la actitud de la conexión y la navegación, siendo los artistas web activistas que reflexionan teórica o estéticamente. En este sentido, Internet es un lugar público de relacionamiento entre personas a través de máquinas y funciona como un sistema rizomático de raíces interconectadas (4).



Ficha de la muestra Videotrama

Artistas participantes:

Ana Ayala, Claudia Casarino, Gabriela Zuccolillo, Paz Encina, Fredi Casco, Christian Ceuppens, Ricardo Migliorisi, Marcos Benítez, Margarita Morselli, Fernando Amengual, Juanchi Franco, Osvaldo Salerno, Daniel Milessi, Pedro Barrail, Clare Goodwin, Tamara Migelson, Justin Frizza, Sociedad Paraláctica, Gabriel Brizuela.

Curador:
Fernando Moure

Ejes temáticos y argumentales de la curatoría:

Este proyecto incluye la recopilación, archivo y muestra de la producción reciente de videoarte y nuevos medios reunidos en una exposición que comprende dos décadas de creación en Paraguay: entre 1984 y 2004. La muestra colectiva agrupó a veintidós artistas e integró diversas versiones del videoarte, en sus categorías monocanal, objetual e instalacionista, así como la inscripción de nuevos formatos tecnológicos, como el arte digital y sus derivados.

Fecha de realización de la muestra: 18 de noviembre al 10 de diciembre, 2004.

Lugar: Centro Cultural de España Juan de Salazar, Asunción.
http//:
www.asuanima.net


Las obras y los artistas

La muestra Videotrama tuvo como objetivo la nivelación del formato video y otras formas de subjetividad artística, así como el inicio de un proyecto de memoria y rescate del videoarte paraguayo. Empleando un recorte parcial, esta investigación teórica y la muestra realizada en Asunción se inicia a partir del año 1984, con las obras Autorretrato y Brigitta von Scharkoppen en el Jardín de las Delicias II de los pioneros Margarita Morselli y Ricardo Migliorisi, respectivamente; este último, con antecedentes en el arte audiovisual que se remontan al año 1968 5. El carácter variado de las obras reunidas es un claro indicio de la amplitud de intenciones y actitudes que expresan estos creadores, y resulta en un vivo interés por diferentes asuntos y significados que pueden ser comprendidos en el siguiente esquema interpretativo que vertebra esta curadoría.

1. Construyendo identidad. Cuestiones de la subjetividad y el territorio

En este amplio espacio pueden ubicarse los trabajos que giran en torno a relatos conformadores de la identidad y toman como base circunstancias biográficas individuales o colectivas comprendidas en dos ejes. Un numeroso grupo de obras explora la personalidad y la subjetividad dentro de poéticas del sujeto; mientras otras buscan describir ambientes locales mediante aproximaciones al rostro popular del Paraguay o la ciudad de Asunción.

A) Autorretratos de la contingencia

Una fuerte atención en la construcción del sujeto, en un acento de repliegue hacia la intimidad y el universo privado, marca estas obras de obvio carácter universal o general. La autorrepresentación de los artistas caracteriza estas creaciones, en una aparentemente primera actitud de conocimiento y afirmación del medio que toma como objeto de representación al propio autor.
El uso del video con fines narcisistas y formalistas, advertible en estos casos, es consonante con la inflación del sujeto en la práctica artística contemporánea. Asumiendo que la identidad es una construcción cultural, social y del lenguaje, estos videos pretenden obtener conocimiento y exploración en torno a la subjetividad.

Margarita Morselli / La ascensión

La artista Margarita Morselli puede ser considerada pionera del videoarte paraguayo al haber reflexionado concientemente sobre este medio y sus posibilidades desde los primeros años ‘806. En 1984, con la colaboración del cineasta Juan Carlos Maneglia, inicia su camino audiovisual caracterizado por reflejar algunos temas y pautas compositivas y cromáticas presentes en su obra plástica (escaleras, uso esfumado del color, etc.).
El video Autorretrato, que connota un punto de vista autobiográfico, trabaja una imagen continua de la artista tomada de espaldas y subiendo escalones que conducen hacia una luz cenital. Imperturbable y decidida, esta ascensión se resuelve a lo largo de dieciocho minutos, y se ve interferida por sonidos tales como aplausos, latidos cardíacos, tiroteos, murmullos y silbidos de tren, así como por una anamorfosis del cuerpo y un juego de mutaciones lumínicas. Situadas alegóricamente, las ideas de subida y de comunicación con niveles suprafísicos hacen que este periplo confirme una actitud de perseverancia y acción marcada al escalar cada peldaño de esta desafiante escalera.

Ricardo Migliorisi / Psicoidentidades

Por su parte, Ricardo Migliorisi presenta el video experimental Brigitta von Scharkoppen en el Jardín de las Delicias II (1984), de fuerte presencia teatral y de la Commedia dell´arte, y cuya temática ronda la condición de una mujer insatisfecha. Su factura y guión experimentales podrían ser leídos como instrumento paródico destinado a burlarse de una sociedad y una tempoespacialidad opresiva. Luego de varios años de injusto olvido, Brigitta… acaba de ser restaurada gracias a los oficios del cineasta Juan Carlos Maneglia(7).
Dieciséis años más tarde, en el 2000, Migliorisi vuelve al medio con el video El gusto de la mirada, de corte conceptualista, en el que el artista enseña el rostro en imágenes que connotan diversos signos aparentemente imposibles de satisfacer apareciendo y desapareciendo de su lengua. Esta obra establece una reflexión en torno a las funciones sensoriales y psicológicas del sujeto al fijar en su autorrepresentación una fuerte atención en los ojos, boca y lengua. El plano fijo del rostro subraya figuras basadas en la corporalidad: la mirada detenida sugiere el conocimiento de situaciones amenazantes y la prevención ante las mismas; el gesto de la boca connota movimientos de ingreso y egreso verbal, emocional y nutricional. Sobre el fondo sonoro de un aullido agudo, la imagen de la lengua aparece y desaparece intermitentemente, mientras los ojos vierten lágrimas, en una acción que subraya el sentido tragicómico del mensaje.

Ana Ayala y Fredi Casco / Ficciones periféricas

De la autoría de este tándem creativo es la obra Videopatía doméstica (1999). Integrada por dos videos, cada uno filma un relato extraño y sórdido que deviene el retrato de una pareja que señala los arquetipos de los roles femenino y masculino. Esta situación formal es traducida en el montaje de dos monitores enfrentados que emiten por separado la captación de la realidad de cada uno de los autores. Ambos relatos son independientes, pues dan cuenta de percepciones diferentes, pero tienen en común una estética dada por una imagen “barata” y de baja calidad, con características como la ralentización del tiempo y el uso de la cámara en mano que captura planos en movimiento. El video “masculino” toma como ambiente las calles de una Asunción soporífera en horas de la siesta, recorridas cansinamente en un automóvil, hasta llegar a la casa; el “femenino”, por su parte, registra el universo estereotipado del hogar, como la cocina, la TV, el jardín, o actividades cotidianas, como el embellecimiento de las uñas. El encuentro se resuelve en una escena que parodia una telenovela mediante la presentación de forcejeos y negativas de la ama de casa, hasta que finalmente ambos culminan en el lecho matrimonial (8).


Marcos Benítez / Una carta necesaria


Sin título (1999) es el video de Marcos Benítez, cuya propuesta objetual se compone de un monitor de TV y un velo estampado que lo cubre, en un gesto negador del fin telemático. Ubicada tras una tela, aparece en primer plano la imagen empañada de la boca del autor dando lectura a una carta enviada al artista Feliciano Centurión, fechada antes de la desaparición de éste ocurrida en 1996.
El tono epistolar y discreto resuelve este homenaje de Benítez, quien evoca un Paraguay teñido de añoranzas sensoriales dadas por la mención de aromas de frutas y flores. Completa este montaje la escritura estampada sobre el velo, así como el aroma de una esencia floral que estimula en el receptor un contacto más intenso con la obra(9).


Claudia Casarino / Biografía del cuerpo


Claudia Casarino, con la obra Roundtrip, propone una construcción objetual conformada por un armario y un video, como en una nueva interpretación del Etant donnés de Duchamp. Una pequeña mirilla nos permite la observación de un espacio privado; desde esta mirada monocular se logra contemplar un video que alude a la identidad biográfica de la artista(10).
En esta obra, la artista se autorrepresenta en un movimiento corporal incesante que conforma una alegoría rítmica de principio y retorno intermitente, como en un viaje de ida y vuelta (en inglés, roundtrip); este desplazamiento la conecta con otro cuadro en la pantalla que enseña una fotografía antigua en blanco y negro correspondiente al retrato de sus padres. Ambas imágenes conforman ideas de identidad y de memoria de la infancia, además de reafirmar el tema del cuerpo como objeto de estudio y escenario inmediato, recurso éste detectable a lo largo de la obra de Casarino. Completa este montaje un colchón de tamaño infantil dispuesto en forma enrollada sobre el mueble.

Osvaldo Salerno / Escritura secreta



Osvaldo Salerno es autor de El álbum, una videoinstalación consistente en el montaje físico de un libro y de su proyección en un espacio oscuro. En esta obra, el objeto real es enfrentado al referente virtual en una perturbadora representación.
El video connota sensaciones de pérdida o de ausencia mediante el hojear obsesivo y sonoro de un libro-álbum destinado a contener una memoria de imágenes, pero que no contiene tales, sino páginas en blanco. Sugiere, así, el escamoteo de un pasado, el testimonio de un tiempo de silencio, producto de una situación de censura.
Elementos usuales en la obra de Salerno -el libro, el lienzo blanco, la escritura, la inversión de signos lingüísticos, el bordado, la mano- se ofrecen como enigmas cifrados, como forma extrema de resistencia a la censura (11).


Gabriela Zuccolillo / Memoria doméstica


La fotógrafa Gabriela Zuccolillo desarrolla esta instalación proyectando unas imágenes silentes en blanco y negro. Paisajes de la memoria es un video que remite a un imaginario doméstico a través de un plano amplio, a la manera de un video expandido.
El espectador percibe un efecto de inclusión ambiental dado por la escala real de un escenario interior. La imagen, animada muy lentamente, está compuesta por una silla, un escritorio y unos zapatos que evocan la humanidad, en sucesivos gestos de presencia y ausencia, y concluye en una textura acuática de connotaciones oníricas. La necesidad del recuerdo de las actividades humanas y la subjetividad de la vida cotidiana son las consecuencias reflexivas logradas por esta instalación, al enfrentarnos a esa escena íntima (12).



Tamara Migelson / Objetivo: felicidad


La artista Tamara Migelson, a través de su sitio en Internet denominado Atlas del deseo, ubicable en la red en la dirección www.atlasdeldeseo.net, propone a los usuarios aspectos diversos sobre temas ambiciosos y potentes, como el sujeto y el deseo. Los articula desde proyectos visuales y textos diferenciados que recorren dimensiones psicoanalíticas, cuencas filosóficas y todo campo epistémico posible, capaz de ofrecer luz y satisfacción en la búsqueda del “objeto del deseo”. Participan en este proyecto de net.art artistas invitados, como Rosa Palazón, Shirley Banks, Jorge Sáenz, Fernando Amengual, Silvana Franzetti, entre otros (13).



Gabriel Brizuela / Humana contradicción


La animación del artista Gabriel Brizuela titulada El necio nos adentra en el objeto de representación -el propio artista- devenido sujeto universal al reflejar sus contradicciones y obsesiones. Secuencias de resonancias ontológicas, reforzadas con interferencias gráficas y sonidos editados, densifican la escena en diversas facetas conductuales del autor (14).


B) Escenarios locales


A través de lugares familiares por su identidad geográfica, se perfilan facetas topológicas alusivas al Paraguay rural y a su territorio urbano. Los trabajos que se inspiran en estos imaginarios e intereses correponden a Paz Encina, Fredi Casco, Pedro Barrail y a la Sociedad Paraláctica; mientras que la ciudad de Asunción como escenario se constata en los videos de Christian Ceuppens y Daniel Milessi.


Paz Encina / El aura de la hamaca


La videoinstalación Hamaca paraguaya de la cineasta Paz Encina brinda una idea poética traducida económicamente en la presencia objetual de una hamaca de algodón utilizada como original pantalla de proyección. Los personajes durmientes proyectados a escala real sobre el lienzo dotan a este trabajo de un intenso perfil metafórico del país a través de su rostro campesino y urbano, mientras la naturaleza participa mediante el sonido ambiental de cigarras estivales.
Hamaca Paraguaya es una segura aproximación al tema de la identidad. A través del estudio de las relaciones entre una cultura y su territorio, la autora consigue movilizar una alta emotividad que sirve de marco a sus retratados mediante un objeto de magnética evocación como es la hamaca (15).



Pedro Barrail / Retrato nacional


El artista Pedro Barrail es autor del video La cocina de Josefina (2003), cuya imagen fragmentada en tres tomas paralelas y autónomas semantiza un imaginario nacional en clave metafórica. Los diferentes planos horizontales traman comentarios sobre la identidad fundada en la violencia (imágenes de un matadero de carne en tono rojizo), la inmovilidad y la muerte (calcos de yeso blancos en una heladera), mientras la cita literaria de un poema de Josefina Plá en una paleta azulada resulta superpuesta a una grilla de cotización de monedas. La música del film Amarcord de Fellini resuelve el tono irónico de este relato, como sorna a un paisaje crítico y de firme tono conceptual al que nos tiene habituados este creador (16).


Fredi Casco / Pesebre virtual


Otra obra de Fredi Casco presente en la muestra Videotrama es la videoinstalación Pesebre Vidente (2000), un montaje hecho a partir de piezas sacras de cerámica que representan el trío de la Sagrada Familia: Jesús, José y María. Como representación de una versión popular latinoamericana del nacimiento cristiano, la obra reflexiona sobre cierta identidad periférica, a la vez que ofrece una mirada crítica al niño-dios de los hogares: la televisión.
En esta creación se muestra el video asumiendo una estética deliberadamente low-tech, con el recurso de ralentización de la imagen y el uso de tecnología barata (televisores de 14 pulgadas y material electrónico popular).


Sociedad Paraláctica / Fábulas en la red


Apuntando a la difusión de la práctica del net.art y los medios digitales, este sitio pionero en Paraguay ha sido activado en el 2004. El colectivo Sociedad Paraláctica -conformado por Daniel Milessi, Fredi Casco, Thelma Colmán y Marco Roa, y cuyo sitio en la red es www.paralact.org.- presenta dos propuestas caracterizadas por su sentido lúdico: Yasururú Sororó y Ego Kaos.
La primera corresponde a una recreación icónica de los videojuegos al servicio de una narración histórico-cultural del Paraguay; la segunda, parte de interrogantes referidos a la teoría del arte y la interacción del usuario con el juego, y proclama una reflexión sobre el arte contemporáneo.

Christian Ceuppens / Una (y otra) ciudad

El artista Christian Ceuppens (17) es autor de videoinstalaciones que datan del año 2000. El uso de espejos es característico en sus obras de video, en las que aquéllos adquieren un profundo acento subjetivo, aunque la imagen remita a lugares reconocibles de Asunción. La obra Aquí estoy (2004) refleja una mirada extraña del paisaje de la ciudad mostrándolo en disposición invertida, lo cual es resuelto mediante un juego de rebote especular.
Las imágenes sugieren una metáfora del espacio urbano. La ciudad (y sus vísceras) se ofrece como lugar conocido pero ajeno, que nos identifica y relaciona existencialmente. Es inevitable el relacionamiento del lugar como escenario reciente de secuestros, violencia, revoluciones o incendios. Paisaje familiar y lacónico de una Asunción que extravía al espectador-ciudadano en miles de rincones y de ventanas que lo miran desde un fingido sosiego.

Daniel Milessi / El ángel exterminador


Daniel Milessi presenta un video con imágenes realistas de calles céntricas de Asunción manipuladas en edición digital, cuya inspiración proviene de la estética de los videojuegos de primera generación. En este trabajo titulado Che Asu (Mi Asunción) se alternan dos planos temporales: por un lado, el presente continuo de la imagen en movimiento filmada desde un automóvil; por otro, cierta idea de futuro de naturaleza maquinal, propia de los videojuegos electrónicos.
En esta ficción animada, la cruel evocación del microcentro reinventado con efectos visuales y auditivos es desplegada en una fábula en la que se libra la batalla de un jugador o más bien de un ángel exterminador nativo que descarga la cólera ¿individual? ¿colectiva? contra su ciudad. Los ómnibus destartalados, la publicidad indiscriminada en la vía pública, las calles reventadas de baches, la basura o los pobladores anodinos de nuestra ciudad son el blanco letal de esta fantasía de la destrucción (18).

2. Crítica a los medios

Seguir los restos del programa de las vanguardias radicales del siglo XX motiva a algunos artistas a iniciar un combate desde y con el video desplegando una actividad crítica e irónica. Las siguientes obras acentúan cierto sentido de malestar y de crítica a la sociedad y a los medios de comunicación, hoy exagerados por la saturación mediática de la televisión, la radio, Internet, telefonía, etc. Resueltas mediante estrategias paródicas, estos materiales comentan la gloria incierta del tecnicismo y del capitalismo tardío.

Bettina Brizuela / Navidad siniestra

La videoinstalación Electric light, electric night de Bettina Brizuela presenta un objeto popular de gran significado cultural para Occidente como lo es el árbol de Navidad, dentro de una atmósfera siniestra y absurda. La visión del estrangulamiento del entrañable objeto por las propias lucecitas que lo adornan es obsesivamente repetida en un video, tanto en tiempo progresivo como en marcha atrás. Con esta secuencia repetitiva (en loop, sin fin) se delataría la nula inocencia del tema, al proponerse como espectáculo el consumo de los acontecimientos mediáticos. El episodio del árbol, al ser emitido desde un monitor de características idénticas a los dispositivos técnicos empleados por los sistemas de vigilancia (circuito cerrado de TV), alude a una representación sugerente de control y de dominio19.

Juanchi Franco / Videosinfonía urbana

El videasta Juanchi Franco con el video Negro ruido elige la fragmentación de un plano como imagen monótona y continua. Este plano fijo -correspondiente a una composición abstractizante- se torna comprensible con cierto esfuerzo de la mirada: se trata de unos cables de energía que penden de un poste, como sucede con miles de tendidos eléctricos en el paisaje de la ciudad.
Esta animación se presenta como parte de una realidad imaginaria irreal que induce al receptor a transitar universos fantásticos a partir de una escena ordinaria. Estas imágenes se construyen mediante procesos de edición digital que superponen capas sucesivas y de color diferenciado por áreas, y que dan por resultado una composición de relieves bidimensionales de los cada vez más extraños cables de energía. Negro ruido puede ser sentido como una sinfonía histriónica e intrigante, una experiencia claustrofóbica acentuada por los ruidos de máquinas y los planos densos. Un melancólico mensaje, una visión del urbanismo y del progreso degradados (20).

Fernando Amengual / Saturación globalizada

La obra de Fernando Amengual, propiamente una instalación multimedia, está compuesta por objetos y varias imágenes proyectadas desde medios telemáticos y diapositivas, así como por un sistema de sonido interactivo. Titulada La ley de la selva, esta instalación permite al receptor escuchar, mediante dispositivos de captación de movimiento, sonidos de naturaleza televisiva: novelas, noticieros, publicidad.
Grupos escultóricos irradian sombras oscuras sobre las proyecciones logrando imágenes dobles y sugestivas. La saturación sensorial, tanto visual como auditiva, que propone este montaje nos hace reflexionar acerca de la dominación de los medios de comunicación y de sus estructuras de consumo ejercida sobre el individuo, representado simbólicamente por las formas de las manos, que constituyen metáforas de una humanidad encarcelada en la realidad diferida y distorsionante de la aldea global (21).


Clare Goodwin / TV Basura

La artista inglesa Clare Goodwin presenta un montaje tridimensional que sugiere la obsesiva presencia de los medios masivos en la vida cotidiana, a la vez que parodia el rol triunfante de dichos medios en la cultura contemporánea. Realizado a partir de deshechos, este ready-made alude, con sus formas de monitor y aparato de video, a cierta mimesis de los medios audiovisuales (aparatos de TV y video) y connota significaciones en torno a su soporte -el cartón, material de desperdicio y basura del consumo-.
Resulta una inquietante paradoja advertir que en muchos hogares paraguayos humildes pueden hallarse aparatos de televisión reales, cuando que la construcción de las viviendas que albergan estos aparatos están hechas precisamente de cartón y otros deshechos del consumo (22).

Justin Frizza / Desencuentros, o sobre lo real y lo virtual

La animación Intimidad virtual de Justin Frizza lanza una mirada irónica a los medios de comunicación posmediáticos -como es el caso de Internet-, a la vez que representa una nada común caracterización de la identidad sexual, fuera de los patrones hetero-normativos.
La obra explora la comunicación anónima de los chats o foros de comunicación on-line (en tiempo real), con hincapié en su uso interrelacional e interactivo como medio de establecer contacto entre las personas. Demuestra, por un lado, toda su potencia y alcance comunicacional (fines utópicos), pero, por otro, evidencia su frágil realidad al apelar al simulacro de la distancia y la ambigüedad de los participantes.
Realizada cuadro a cuadro con técnicas de dibujo y pintura, esta animación fue editada, y seguidamente intervenida, mediante procedimientos digitales (23).


Notas

1. Sobre este punto, las observaciones del teórico Juan Acha resultan de interés. “La televisión constituye el más eficaz procedimiento tecnológico para registrar y almacenar, reproducir y telecomunicar imágenes audiovisuales y a color... El videoarte se propone contrarrestar los efectos nocivos de la televisión, pero sin posibilidad de llegar a las mayorías demográficas, que son las consumidoras de la TV y las receptoras de sus efectos nocivos, porque el video no tiene acceso a la iconosfera ocupada y reglamentada por la TV comercial y oficial. Al video no le queda otra cosa que asumir la marginalidad de que es objeto todo sistema de producción cultural verdaderamente innovador y poseedor de un sentido crítico radical. Como resultado, el video presenta proposiciones correctivas o innovadoras, cuya lectura y aceptación son inevitablemente minoritarias, aparte de contravenir hábitos mayoritarios”.
Juan Acha. Arte y sociedad: el producto artístico y su estructura, Edit. Fondo de Cultura Económica, México, 1979, p. 178-179.

2. Nam Jum Paik (1932). Artista y músico coreano-nortemericano. Pionero del videoarte, son célebres sus trabajos con fuerte sentido utópico que reflexionan acerca de los medios de comunicación de masas y la vida contemporánea. Algunas de sus famosas obras realizadas con videos, televisiones y objetos son TV Buda, TV Zen, Garden, entre otras.

3. Wolf Vostell (1932-1998). Artista alemán que realizó obras en video y tecnología con fines críticos hacia los mass media. De 1959 data el primer cuadro conocido en el que se introduce un aparato de TV; sus obras comprenden instalaciones, ambientaciones, objetos, en los que introduce elementos de la cultura técnica y mediática, en una estética próxima al nuevo realismo y al arte pop.

4. Internet, con poco más de quince años de historia, cuenta en el Paraguay apenas con el 2 % de la población paraguaya conectada, sobre 6.500.000 habitantes.

5. Sobre estos antecedentes, podemos referirnos al taller de arte de Cira Moscarda (vigente desde 1962 hasta 1982), donde se realizaron algunas experiencias fílmicas experimentales. En torno a estas inquietudes se reconocen los nombres de Juan M. Prieto, Bernardo Krasniansky, Ricardo Migliorisi, Jorge Nasta, entre otros. Prieto realizó filmaciones en súper 8 y video durante la segunda mitad de los ´60 y los ´70. Krasniansky realizó, hasta su partida del Paraguay en 1971, los videos Fenomenum y Papeles, los cuales forman parte del acervo del CAYC (Centro de Arte y Comunicación) de Buenos Aires desde 1972.

6. Margarita Morselli (Asunción, 1952). Pintora y música. Autora de dos videos: el primero, Autorretrato (1984), realizado en ocasión del décimo aniversario de la galería Arte-Sanos, fue seleccionado para representar al Paraguay en la Bienal de Sâo Paulo de 1985 y en la muestra Los Argumentos (2002). El segundo, Somos (1992), registra la identidad local resumiéndola en el símbolo del sombrero, cual metáfora de roles arquetípicos del hombre paraguayo (campesino, militar).

7. Ricardo Migliorisi (Asunción, 1951). Pintor con interés en el audiovisual desde 1968, año en que realizó Jayne hasta el asco, en formato cine (junto a Bernardo Krasniansky y Cira Moscarda). Este trabajo, exhibido en la Galería Atlántica, tenía casi 90 minutos de duración; recurría a un imaginario fantástico, con influencias de la cultura pop y psicodélica (el material ha sido destruido). También el audiovisual Brigitta von Scharkoppen (1984), del que quedan fragmentos; realizado en formato cine, junto a Juan Carlos Maneglia, es una parodia de la locura y el drama de la condición humana. Por su parte, el videoarte El gusto de la mirada (2000) ha sido exhibido en la muestra Estampa (Madrid, 2001) y en el Festival BAC (Barcelona, 2003).

8. El trabajo de Fredi Casco (Asunción, 1967) incide en una línea que hace un uso crítico y “low tech” de las tecnologías cuestionando la fascinación popular ante los medios de comunicación. Estas obras orientan una mirada hacia el contexto latinoamericano, en una estética decididamente “periférica”, indicada en el uso alternativo y barato de elementos e imágenes. Otra videoinstalación de este artista es Paraguay Beach Park 2.0 (2000), una parodia de la condición mediterránea del país; esta obra obtuvo el premio Jacinto Rivero, instituido por Faro para las Artes.

9. Marcos Benítez (Asunción, 1975). Otro trabajo de este artista es Luciérnagas a ras del piso (videoinstalación, 1998), concebida como un espacio delimitado por paredes de plástico negro. Las primeras y lentas imágenes proyectadas en el suelo remiten a abstracciones que van cobrando lentamente sentido figurativo hasta que el escenario se vuelve reconocible: un vertedero de basura, con trabajadores-recicladores iluminados con linternas.

10. Claudia Casarino (Asunción, 1974). Citando el cuerpo como rasgo de identidad, el motivo de su autorrepresentación es explorado también en la imagen en movimiento. Otras obras en video de Casarino son: Essence d´artiste (2002), y las instalaciones La jaula (2003) y Neither a goddess, nor a queen (Lipstick) (2004); esta última, en serie.

11. Osvaldo Salerno (Asunción, 1952). El video El álbum fue realizado en el año 2000.

12. Gabriela Zuccolillo (Asunción, 1967). Paisajes de la memoria (2003) forma parte originalmente de una serie fotográfica; fue llevada al video mediante la edición del movimiento de algunos de sus imágenes. La autora ha realizado otros registros audiovisuales de corte experimental: unos en ámbitos públicos (paisajes de la ciudad, nocturnos, tempestades); otros, en la intimidad doméstica (interiores, mascotas, etc.).

13. Tamara Migelson (Comodoro Rivadavia, Argentina, 1962). Artista, diseñadora gráfica y de sitios de Internet.


14. Gabriel Brizuela Santomé. (Asunción, 1962). Promotor del arte paraguayo en la red a través del sitio www.museodeartedigital (M.A.D.), un portal donde obra una relación de algunos artistas contemporáneos.

15. Paz Encina (Asunción, 1977). Realizadora y directora cinematográfica del largometraje Hamaca paraguaya (2006), ópera prima premiada por la FEPRISCI del Festival de Cannes, y de varios cortometrajes de videoarte y ficción. Hamaca Paraguaya tiene un proceso de cortometraje (1999) y de videoinstalación (2000).

16. Pedro Barrail (Asuncion, 1964). Arquitecto, artista. Obtuvo con el videoarte La cocina de Josefina un premio en el 2003 otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Washington, EE.UU.

17. Christian Ceuppens.(Asunción, 1965). Artista, arquitecto y autor de videoinstalaciones de varios canales. Una de ellas, Sin título (2000) fue presentada en Casa de las Artes-Hotel Italia.


18. Daniel Milessi (Asunción, 1976). Artista, diseñador. Autor de la animación Yasururú Sororó (2003), 2º premio del Salón de Arte La Nación, obra que alude a contenidos histórico-sociales locales, fusionada con intereses en los medios electrónicos.

19. Bettina Brizuela (Asunción, 1969). Los imaginarios domésticos y populares parecieran animar otros videos de corte experimental de esta artista, en una línea próxima al absurdo, como en el video en que registra frenéticamente un diálogo intenso y psicótico sostenido entre sillas; el mismo funciona como metonimia de las relaciones humanas.

20. Juanchi Franco (Asunción, 1978). Autor de varios trabajos experimentales y de animación, de intenso sentido cuestionador, representados generalmente mediante alegorías crípticas, como Me ven, me veo (video, 2003), Videoartista paraguayo y Bola de disco (videos, 2003).

21. Fernando Amengual (Córdoba, Argentina, 1962). Artista, diseñador. La instalación La ley de la selva fue elaborada en un proceso colectivo, junto a alumnos de Informática de la Universidad Católica; el trabajo resultó un software sensible al movimiento de los visitantes, quienes activaban sonidos provenientes de la TV.

22. Clare Goodwin. Artista inglesa, desarrolló esta obra objetual (no contiene elementos audiovisuales) con residuos obtenidos del consumo.


23. Justin Frizza (Asunción, 1970). Artista, diseñador gráfico y audiovisual. Estudió con Cira Moscarda. Vive y trabaja en California (U.S.A.) desde 1996.

2 comentarios:

Portalguarani.com dijo...

Fernando, muy bueno tu trabajo, voy a promocionarlo en Portalguarani.com, espero puedas indicarme donde encuentro más trabajos tuyos sobre las artes visuales en Paraguay. Eduardo Pratt

Portalguarani.com dijo...

Fernando, muy bueno el Blogger, voy a promocionanlo a través de Portalguarani.com desearía puedas enviarme más informes sobre tus trabajos en Paraguay. Eduardo Pratt